martes, 27 de mayo de 2014

"DESDE LOS OJOS DE UN NIÑO"



Hace ocho años, un colegio al borde de la desaparición debido a la situación conflictiva en la que se encontraba desde hacía una década, el C.E.I.P. Nuestra Sra. de Gracia y al que a partir de ahora nos referiremos como "el Gracia", se convierte en el centro de las miradas del grupo de investigación PROCIE (consolidado por la Junta de Andalucía), que comienza a desarrollar en él el proyecto "la ilusión de vivir y crecer en compañía".

Nuestro objetivo es trasladaros la visión de los alumnos de ese centro escolar, al tiempo que dar a conocer este proyecto que nos parece sumamente interesante.

En el proyecto intervienen el colectivo del centro docente y el equipo de investigación mencionado, que de las voces del alumnado llega a la comprensión de las prácticas educativas y da forma al proyecto que va a desarrollar.

Para situaros, el colegio recoge mayoritariamente población desfavorecida y escasa población "normalizada", es por esto que en el diseño y desarrollo del currículo, se proponen tener en cuenta además de su enfoque docente, la perspectiva de las familias, el contexto y sobre todo las voces y actuaciones del alumnado.

El proyecto se sostiene en cuatro principios básicos que son la identidad y autoestima de niños y niñas, las relaciones de convivencia, las relaciones con el entorno y la adaptación al currículo, cada uno de ellos interpretados desde un enfoque holístico.

La investigación se organiza en torno a tres ejes, de los que nosotros sólo nos vamos a centrar en el tercero, el relato experiencial, entendiendo la experiencia como "la forma en que la gente construye los acontecimientos al tiempo que los vive" (Sewell, 1990).

Lo que te dice un alumno, qué significa serlo en el contexto del Gracia, la identidad social que se construye a partir de su experiencia, cómo viven la participación en la gestión del centro y muchas más interrogantes, se generan a lo largo del proceso y dimanan de entender la experiencia como base de la construcción de conocimientos.

La experiencia se remite a aquello que se vive, que deja efectos y huellas. (Contreras y Pérez de Lara, 2010).

Así perciben algunos alumnos del Gracia:

En la transcripción de una experiencia de alumna del Gracia, la pequeña se asombra de que el maestro le explique cómo se hace un ejercicio, tilda al maestro de raro porque está acostumbrada a que le chillen y no a que le dediquen tiempo y paciencia.

Otra alumna comenta que no le gustaba el colegio porque los maestros chillaban, y que estaban haciendo un curso de monitores para que los niños de 5º y 6º ayudasen a los pequeños. Sigue contándonos que la primera cosa (para ser monitor) es que les hables con tranquilidad, e insiste en su experiencia diciendo que a ella no le hablaban con tranquilidad, que por nada que hicieran los castigaban, que no tenían paciencia ni para explicar cómo se hacía algo si no lo habían entendido a la primera.

Otra alumna nos dice que tenían asambleas de comedor y de patio, donde tenían que pedir la palabra levantando la mano para que la señorita moderara. Que si había dudas entre elegir una propuesta de un niño o la de un maestro, escogían la del niño porque las asambleas eran de ellos.

Otra habla de una seño que era un pelín dura pero que igual le gustaba mucho, porque entendía que no quería ser dura pero lo hacía por ellos, para que aprendieran, por su futuro.

A la pregunta de qué ventajas tenía ese colegio, una alumna contesta que en vez de miedo le tienen respeto a los maestros, que los niños colaboran mucho y que son los protagonistas, ponen sus propias normas como por ejemplo en el tema de la utilización del patio para fútbol o baloncesto.

"Los maestros y maestras nos dicen que la relación se basa en el diálogo, es decir, antes dialogar que pegar", nos cuenta otro alumno, y prosigue diciendo que cuando hay conflictos los trabajan en grupo para poner muchas veces ellos mismos la solución.

En otro testimonio una alumna refiere que le gusta mucho el colegio porque los maestros y las maestras se preocupan por ellos. Que hacen muchas actividades y participan en cosas como la decoración del colegio. Deciden las soluciones de muchos de los problemas que pasan con los compañeros o en la escuela y que les gusta poder hablar con los maestros de cualquier cosa porque ellos los entienden. A pesar de haber un curso por nivel, a veces se juntan con los de otros cursos para hacer actividades.

Y por último una alumna dice comparando con otros colegios, que en el Gracia te puedes divertir, que tienen colorido, que los niños están ilusionados por ir, y que hay otros niños de otros colegios amargados de tanto estudiar y estudiar. Que ellos estudian y también se relajan y nos pone el ejemplo del maestro que viéndolos alterados prefirió ponerles música que dar la lección, para relajarlos ese día.

Todos estos testimonios (extraídos de Voces para el diálogo, Analía E. Leite y otros, 2012), dan una idea de cómo ve el alumno el colegio, y comoquiera que este blog es público, os animamos a dejarnos vuestra experiencia en el cole, cómo lo veíais cuando pequeños o los recuerdos que tenéis ahora, así como a comentar los testimonios aquí reflejados.


No hay comentarios:

Publicar un comentario