Esta investigación
realizada por varios profesores de esta facultad, y que
afortunadamente nos dan clases a nosotros, se basa en la experiencia
escolar visto desde la perspectiva de alumnos y alumnas de Pedagogía
mediante la elaboración, el análisis y la interpretación de
relatos autobiográficos.
Se debate la
comprensión del mundo escolar desde la perspectiva de cada sujeto y
le da máxima importancia a los vínculos con las narraciones
personales.
Basan la evaluación
de los resultados en los datos autobiográficos y la relación del
alumno o alumna con el mismo.
Es en el momento de
la investigación preciso en el que surge la expresión "Mi vida
es la escuela" en el que uno se plantea el por qué de esta
afirmación, y realmente tiene su aquel esta afirmación, ya que
todos y cada uno de nosotros ha pasado por la escuela. En ella hemos
hecho nuestro círculo de amigos, hemos vivido en sociedad, nos hemos
relacionado con iguales, e incluso llegamos a dejar que la vida
escolar lo domine todo en nuestras pequeñas vidas. Desde los amigos,
los juegos, las actitudes, las personalidades, etc. se conforman en
torno a la vida escolar.
La escuela destapa
en los pequeños humanos unas características que se desarrollarán
y perpetuarán en le tiempo como es la empatía, la rivalidad, la
competitividad, o la idea de iguales.
Esto se ve en la
escuela de la siguiente forma:
En una clase, a
pesar de los ideales, no existe la homogeneidad. Las clases nos
diferencian, los trabajos de nuestros padres, el lugar donde vivimos,
el nivel de vida, la forma de vestir, la raza, la religión... un sin
fin de características que nos hace reagruparnos en pequeñísimas
mini sociedades para sobrevivir.
Esto lleva a la
rivalidad y la competitividad, fomentado además por el sistema en
forma de notas, que una vez más nos clasifican y forman nuevas
esferas de sociedades, en las que te sitúan en un alto o bajo
estanding dentro de la misma mini sociedad, un aula de primaria.
Desde que empezamos
la escuela en primer año de primaria hasta que acabamos el último
curso de la ESO, desarrollamos el instinto de supervivencia y no
sólo basado en las calificaciones, sino también basado en esos mini
círculos sociales que creamos, "los populares", "los
empollones", "los frikis", "los repetidores"...
Esas etiquetas que nos marcan y que siempre llevaremos con nosotros.
En esa selva es la ley del más fuerte o el más inteligente,
Esto se da porque al
sistema lo que le importa es que un cierto número de niños
comiencen y acaben los estudios obligatorios y no se centran en el
individuo, en sus necesidades, en deshacer los mitos, etc.
En definitiva
configuramos nuestra identidad dependiendo de la escuela, de los
maestros, de los compañeros, de las vivencias, de la experiencia. Y
eso quedará para siempre en nuestra personalidad, ya que aunque
pudiera camiar siempre permanecerá la identidad que se creó en los
primeros diez años de escuela.
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